Y para Martí lo es el origen de la actividad, "que hay que conocer y recuperar". "Muchas veces -explicó-, pregunto a los empresarios por qué quisieron ser emprendedores, y no saben qué decir". Se trata pues de no olvidar cuál fue el empuje inicial que los llevó al negocio y disfrutar con lo que estás haciendo.
Algunos consejos de Martí fueron separar los distintos roles que se desempeñan en el día a día: como accionista o propietario, como directivo, como productor etc.; y explicar a nuestros colaboradores y trabajadores para qué estamos aquí. Además, hizo un símil entre las empresas o negocios y las personas. "La parte física sería la maquinaria y el alma, la cultura de la empresa, los valores sobre los que está construida y la visión de futuro", detalló. Finalmente, Martí también diferenció entre la visión de las empresas y la misión: la visión es dónde me quiero situar, y la misión se refiere a cómo llegar.