Luna también es experto en networking. Y precisamente nos habló sobre cómo preparar y actuar en un evento de estas características.
Luna definió los networking como provocar de forma activa contactos y encuentros demostrando interés y empatía hacia las otras personas, conversando con los demás, disfrutando de la comunicación, recopilando información acerca de todo y sobre cada una de las personas con las que estableces contacto, intercambiar ayuda y aportaciones y cuidar estas relaciones para mantenerlas a largo plazo. "Es un factor de éxito -añadió-, porque consiguen unir y estar en permanente comunicación". Por eso, en este sentido propuso cambiar el término networking por el de neting: del inglés net (red) que vendría a ser algo así como "redear".
Antes, durante y después
"Antes de asistir a un networking hay que establecer una estrategia clara -recomendó Luna-, sabiendo muy bien quién eres y a quién vas a buscar para que te compre". Como recomendaciones, el experto enumeró presentarse en función de la estrategia, dar la mano correctamente y mirar triangularmente (no de manera directa). La presentación inicial es fundamental, prosiguió, "pero no debe durar más de cuatro minutos, dos para cada uno". Es preciso preparar una buena frase de presentación, y para ello basta medir que dé tiempo de pronunciarla en un ascensor. Y para finalizar, un alago sincero será la mejor fórmula: "Encantado de haberte conocido" y el nombre de la persona, porque la palabra que más nos gusta oír es nuestro nombre. También conviene ir haciendo anotaciones al dorso de la tarjeta.
No obstante, si hay conexión podremos alargar la charla unos pocos minutos más. "No conviene, es mejor acordar un encuentro porque nos estamos perdiendo el conocer a más personas". Y para después del networking, Luna propuso hacer un video mail, "y es que una imagen vale más que 1.000 palabras y un vídeo más que 1.000 imágenes".